- Amortiguación de vibraciones: La dureza, el espesor y la compresión se ajustan para controlar vibraciones sin perder estabilidad dimensional.
- Absorción de impactos: El material y la geometría se seleccionan según la energía de impacto, la frecuencia y el soporte del conjunto.
- Comportamiento a baja temperatura: La flexibilidad a la temperatura mínima de servicio debe validarse con la formulación y el ciclo térmico previstos.
- Resistencia a la abrasión: Se comparan desgaste, presión de contacto, velocidad y acabado superficial mediante muestras o pruebas de aplicación.
- Compatibilidad química: La compatibilidad con aceites, disolventes y productos de limpieza se comprueba con la concentración, temperatura y tiempo de exposición reales.
- Exposición a intemperie y UV: Para exteriores se revisan lluvia, radiación UV, ozono y ciclos de temperatura antes de elegir la formulación.
- Sellado y apoyo: El sellado se valida en el conjunto considerando compresión, superficies de contacto, apriete, fluido, presión y temperatura.
- Envejecimiento del material: Se evalúan dureza, aspecto y cambios dimensionales después de calor, UV, fluidos y cargas cíclicas.
- Condiciones con ozono: En equipos exteriores o eléctricos, el material se selecciona según la concentración de ozono y el tiempo de exposición previstos.
- Coste total: La comparación incluye pieza, utillaje, mecanizado, montaje, frecuencia de sustitución y tiempo de parada.